Viernes 24 de Mayo del 2024
Lectura diaria y Evangelio del 08 de julio del 2023. – Parroquia San José

Lectura diaria y Evangelio del 08 de julio del 2023.

Lectura del Día

Lectura del libro del Génesis

Gn 27, 1-5. 15-29

Isaac había envejecido y ya no veía por tener debilitados los ojos. Un día llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: “¡Hijo mío!” Esaú le respondió: “Aquí estoy”. Isaac le dijo: “Mira, ya soy viejo y no sé cuándo voy a morir. Así pues, toma tus flechas, tu aljaba y tu arco, sal al campo y caza algo para mí. Luego me preparas un buen guiso, como a mí me gusta, y me lo traes para que me lo coma y te bendiga antes de morir”.

Pero Rebeca estaba escuchando la conversación de Isaac con Esaú. Cuando Esaú se fue al campo a cazar algo para su padre, Rebeca tomó la ropa más fina de Esaú, su hijo mayor, y se la puso a Jacob, su hijo menor. Luego, con la piel de unos cabritos, le cubrió a Jacob los brazos y la parte lampiña del cuello y le entregó el guisado y el pan que había preparado.

Jacob entró a donde estaba su padre y le dijo: “¡Padre!” Isaac le respondió: “Aquí estoy. ¿Quién eres, hijo?” Jacob le dijo a su padre: “Soy tu primogénito, Esaú. Ya hice lo que me dijiste. Levántate, siéntate y come de lo que he cazado, para que me bendigas”.

Isaac le dijo: “¡Qué pronto encontraste algo para cazar, hijo!” Respondió Jacob: “Sí; es que el Señor, tu Dios, me lo puso delante”. Isaac le dijo a Jacob: “Acércate, hijo, para que te toque y vea si realmente eres o no mi hijo Esaú”. Jacob se acercó a su padre, Isaac, el cual lo palpó y dijo: “La voz es de Jacob, pero los brazos son de Esaú”. Y no reconoció a Jacob porque sus brazos estaban velludos como los de su hermano mayor, y se dispuso Isaac a bendecirlo.

Entonces le dijo: “¿Eres tú de veras mi hijo Esaú?” Respondió Jacob: “Sí, yo soy”. Le dijo Isaac: “Acércame lo que has cazado para que coma y después te bendiga”. Jacob le acercó el guisado y el padre comió; también le trajo vino y bebió. Entonces le dijo Isaac a Jacob: “Hijo, acércate y bésame”. El se acercó y lo besó; y al aspirar Isaac el olor de su ropa, lo bendijo, diciendo:

“El aroma de mi hijo es como el aroma de un campo,
bendecido por el Señor.
Que Dios te conceda la lluvia del cielo
y la fertilidad de la tierra,
y trigo y vino en abundancia.
Que los pueblos te sirvan
y las naciones se postren ante ti;
que seas señor de tus hermanos
y que se postren ante ti los hijos de tu madre.
Maldito sea el que te maldiga
y bendito el que te bendiga”.

Evangelio del Día

Lectura del santo evangelio según san Mateo

Mt 9, 14-17

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán.

Nadie remienda un vestido viejo con un parche de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge, rompe la tela vieja y así se hace luego más grande la rotura. Nadie echa el vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rasgan, se tira el vino y se echan a perder los odres. El vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan’’.

Palabras del Santo Padre

«A vino nuevo, odres nuevos». Aquí está «la novedad del Evangelio». «¿Qué nos trae el Evangelio? Alegría y novedad». «Estos doctores de la Ley estaban encerrados en sus preceptos, en sus prescripciones». (…)  «Alguno de vosotros puede decirme: pero padre, ¿los cristianos no tienen ley? ¡Sí! Jesús dijo: no vengo a abolir la Ley, sino a darle plenitud». Y «la plenitud de la Ley, por ejemplo, son las bienaventuranzas, la ley del amor, el amor total, como Él, Jesús, nos amó». (…) Por eso «la Iglesia nos pide a todos nosotros algunos cambios. Nos pide que dejemos de lado las estructuras anticuadas: ¡no sirven! Y que tomemos odres nuevos, los del Evangelio». “no se puede entender la mentalidad, por ejemplo, de estos doctores de la ley, de estos teólogos fariseos, con el espíritu del Evangelio. Son cosas diferentes». De hecho, «el estilo del Evangelio es un estilo diferente, que lleva la ley a la plenitud» pero «de una manera nueva: es vino nuevo, en odres nuevos». (Homilía Santa Marta, 5 septiembre 2014)

Fuente: www.vaticannews.va

Síguenos en facebook para mantenerte al tanto