Santoral de hoy Domingo 16 de Agosto del 2026: José Reñé Prenafeta, Beato
Domingo 24 de Junio – 18° Domingo Del Tiempo Ordinario – No temamos anunciar el amor de Jesús – Parroquia San José

Domingo 24 de Junio – 18° Domingo Del Tiempo Ordinario – No temamos anunciar el amor de Jesús

18º DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO (A)
Lectura orante del evangelio del domingo – 21 de junio del 2020

No temamos anunciar el amor de Jesús
Mateo 10,26-33

No temamos anunciar el amor de Jesús
El evangelio de hoy nos hace esta pregunta: ¿se puede ser discípulo de Cristo sin pasar por la persecución y el sufrimiento? Para los primeros cristianos, la persecución estaba en la lógica del anuncio evangélico. Así sucedió con el propio Jesús y así también ocurre con quienes son fieles al llamado del Señor. No es casualidad que la comunidad cristiana pasara por situaciones donde se probara su fidelidad a Dios. Hoy esas situaciones quizás tengan otro cariz, es decir, una enfermedad, un fracaso, una desgracia o un conflicto interno que hacen que se pierda la confianza y esperanza en Jesús. Ser consecuentes con lo que dice el evangelio, genera temor y rechazo.
La expresión «no tengan miedo», más que apuntar al sentido de temor, se refiere a obedecer. En efecto, es el miedo a las consecuencias que suscita la práctica de Jesús: hostilidades, persecuciones e incluso la muerte. Ese miedo había llevado a algunos de la comunidad a buscar una forma de testimonio donde el riesgo de exposición y el grado de compromiso fuera el mínimo. Esto generó un seguimiento de Jesús más intimista o de sacristía. Pero Jesús responde: «No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada…».
La afirmación de Jesús abarca dos aspectos: el primero, la coherencia de la comunidad con relación al proyecto de Dios, es decir, los que están a favor o en contra de la persona de Jesús. Segundo, ¿a quién obedecer? El martirio no es algo accidental, sino que pertenece a la lógica del anuncio liberador; por tanto, al único que debemos «temer», es decir, obedecer, es a Dios. La causa de la Buena Noticia no es una causa perdida, aunque a veces lo parezca; no es un proyecto humano, sino de Dios, quien nos da la fortaleza y confianza a los que se comprometen de corazón y a conciencia con ella.
«No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena» (Mt 10, 28).

  1. Fredy Peña T.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,26-33):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
26 No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
27 Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
28 No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman más bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.
29 ¿Acaso no se vende un par de pájaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que está en el cielo.
30 Ustedes tienen contados todos sus cabellos.
31 No teman entonces, porque valen más que muchos pájaros.
32 Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo los reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.
33 Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres.
Palabra del Señor

Reflexión
• El evangelio de hoy presenta diversas instrucciones de Jesús respecto al comportamiento que los discípulos deben adoptar durante el ejercicio de su misión. Lo que más llama la atención en estas instrucciones son dos advertencias: (a) la frecuencia con que Jesús alude a las persecuciones y a los sufrimientos que tendrá; ( b) la insistencia tres veces repetida para el discípulo invitándolo a no tener miedo.
• Mateo 10,24-25: Persecuciones y sufrimientos marcan la vida de los discípulos. Estos dos versículos constituyen la parte final de una advertencia de Jesús a los discípulos respecto a las persecuciones. Los discípulos tienen que saber que, por el hecho de ser discípulos de Jesús, van a ser perseguidos (Mt 10,17-23). Ellos no podrán reclamar ni quedarse preocupado con esto, pues un discípulo tiene que imitar la vida del maestro y participar con él en las privaciones. Esto forma parte del discipulado. “«No está el discípulo por encima del maestro, ni el siervo por encima de su amo. Le basta al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su amo.”. Si a Jesús le tildaron de Belcebú, cuánto más van a insultar a sus discípulos. Con otras palabras, el discípulo de Jesús deberá preocuparse seriamente sólo en caso de que no le aparezca ninguna persecución en su vida.
• Mateo 10,26-27: No tener miedo a decir la verdad. Los discípulos no deben tener miedo a los perseguidores. Estos consiguen pervertir el sentido de los hechos y esparcen calumnias para que la verdad sea considerada como mentira, y la mentira como verdad. Pero por mayor que sea la mentira, la verdad terminará venciendo y derribará la mentira. Por esto, no debemos tener miedo a proclamar la verdad, las cosas que Jesús enseñó. Hoy en día, los medios de comunicación consiguen pervertir el sentido de los hechos y hacen aparecer como criminales a las personas que proclaman la verdad; hacen aparecer como justo el sistema neo-liberal que pervierte el sentido de la vida humana.
• Mateo 10,28: No tener miedo a los que pueden matar el cuerpo. Los discípulos no deben tener miedo a los que matan el cuerpo, a los que torturan, machacan y hacen sufrir. Los torturadores pueden matar el cuerpo, pero no consiguen matar en ellos la libertad y el espíritu. Deben tener miedo, esto sí, a que el miedo al sufrimiento los lleve a esconder o a negar la verdad y, así, les haga ofender a Dios. Porque quien se aleja de Dios, se pierde por siempre.
• Mateo 10,29-31: No tener miedo, sino tener confianza en la Providencia Divina.     Los discípulos no deben tener miedo a nada, pues están en las manos de Dios. Jesús manda mirar los pajarillos. Dos pajarillos se venden por pocos centavos y ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento del Padre. Hasta los cabellos de la cabeza están contados. Lucas dice que ningún cabello se cae sin el permiso del Padre (Lc 21,18). ¡Y se caen tantos cabellos! Por esto. “no temáis. Vosotros valéis mucho más que muchos pajarillos”. Es la lección que Jesús saca de la contemplación de la naturaleza.
• Mateo 10,32-33: No tener vergüenza de dar testimonio de Jesús. Al final, Jesús resume todo en esta frase: “Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.
Sabiendo que estamos en la mano de Dios y que Dios está con nosotros en cada momento, tenemos el valor y la paz necesaria para dar testimonio y ser discípulos y discípulas de Jesús. 

Reflexión personal
• ¿Tengo miedo? ¿Miedo de qué? ¿Por qué?
• ¿Has sufrido o te han perseguido alguna vez por causa de tu compromiso con el anuncio de la Buena Nueva que Jesús nos envía? 

Oración
Son firmes del todo tus dictámenes,
la santidad es el ornato de tu casa,
oh Yahvé, por días sin término. (Sal 93,5)

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